Montoniños preparan la Operación Langosta contra las PASO


          Pequeños montoniños que se encuentran en la franja etaria de dos a cinco años y están en proceso de regular sus esfínteres, o ya lo han hecho, habrían juntado una cantidad considerable de materia fecal revolucionaria en bolsitas de nylon que los mismos montoniños habrían pedido a sus padres, con la supuesta intención de hacer globos con bolsitas en la zona de verduras de los supermercados Coto, Carfoure, Disco y Jumbo, y se las habrían guardado en sus bolsillitos para esperar el momento preciso.
         Según informan fuentes del bracito revolucionario infantil,  se estaría gestando un gran boicot a las elecciones primarias debido a su disconformidad con el sistema democrático que “solo ofrece candidatos de cartón pintado,  que salen a hacer campañas con slogans vacíos y se disputan quién hace pis más lejos pero nada más. Ninguno se preocupa realmente por el trabajo infantil, la inflación en los alfajores y la manera en que se achicaron los copos de azúcar  en las plazas”, habría declarado el líder del movimiento, el Comandante Pecas, a un quiosquero de Paternal.
          “Cuando llegan las elecciones los gobernantes se acuerdan de arreglar las maderas de los toboganes, de ponerle cadenas a los tanques de aceite que sirven de caballos, de pintar los subibajas, y de cortar el pasto o cambiar el arena de las plazas. No son más que simples cambios cosméticos del sistema y cuando pasan las elecciones te podés clavar una madera en la pierna sin que ningún funcionario se entere”, habría sentenciado el Comandante Pecas mientras elegía entre el Sapito pinta lengua y el paragüitas de chocolate.
          “Una vez que termine el escrutinio, la idea sería atacar los camiones que lleven las urnas con los votos, tirándoles con bombas de caca fabricadas de forma casera, y como si fuera una manga de langosta, hacerlos mierda literalmente. Si por algún error no nos llega a salir el Operativo Langosta, estaremos preparados para intentarlo de nuevo en octubre, siempre y cuando nuestros padres no quieran llevarnos al cine y después a comer hamburguesas”, habría finalizado el Comandante Pecas antes de terminarse el paragüitas de chocolate y hacer que disparaba al quiosquero con el manguito de plástico.

Se teme lo peor…