¿Cambiaremos de Gobierno o de “cártel”?

Estuardo Zapeta

A los narcos les encanta la política; ahí se mantienen como si esa babosada fuera cantina de pueblo o chupadero de esquina.

Los narquitos son los grandes jugadores políticos de las elecciones 2011. Cierto: ni qué “Ña´Sangra”, ni qué “Otto,” ni qué “Arzú”, ni qué “Jarol,” ni qué “Sujer”, se crean van a ser ellos los nenecos de las elecciones “por venir”.
Aquí la horchata espesa la hacen los narquitos y sanseacabó. Y es que la división y lucha por control narcoterritorial en Guatemala es sólo la primera expresión de algo más profundo, de algo más podrido, de algo más siniestro que nos espera a la vuelta de las semanas, y que aquí solemos llamarle “democracia”.

Mi preocupación no es si sólo cambiaremos de partido, que para los fines de saqueo para los que llegan en realidad no importa quien llegue. De veras que no. Mi observación es acerca de cuál será el “cártel” del narcotráfico que nos gobernará, y si el tal será lo suficientemente visionario para establecer un clima de “seguridad, orden y progreso” (?) en el país, o sólo será la continuación de la guerra contra los carteles competidores. Así como lo lee.

Mi observación nace de la innecesaria “declaratoria” de “Estado de Sitio” en Alta Verapaz, y mi teoría acerca de los narquitos criollos viéndose copados por la llegada en estampida de los ya mundialmente famosos Zetas, le haya dicho presuntamente a gente dentro del gobiernillo este de medio mudos, “bueno muchá, para qué los apoyamos antes, si hoy no nos ayudan ustedes . . . no están viendo que ya casi nos ganan Alta Verapaz, y ustedes ahí pasivos echadotes, puras vacas viendo pasar el tren, sin decir esta boca es mía . . . vayan a sacar a esos charros metiches de Cobán, y de paso nos limpian el camino. Jule, pues”.

“Con mucho gusto, mi amo,” se escuchó presuntamente decir a una voz casi de ultratumba, y más corriendo que andando declararon “Estado de Sitio” en la lejana “Verdadera Paz” y ahí están echando punta para limpiar los caminos cual Juanes Bautistas.

Entonces de ahí mi duda acerca de cuál presunto narco-cartel nos gobernará a partir del 14 de enero de 2012. Sí, sí, ya sé que hace falta mucho tiempo, que la cosa apenas calienta, que es muy prematuro hasta sacar encuestas, pero mi pregunta es válida, y todavía no encuentro una respuesta satisfactoria.

Un narco listo, inteligente, amante de su familia, y previsor jamás se metería a la política chapina, porque ahí hasta él, o ella, saldrían bolseados, casi en quiebra, y con grandes deudas, pero como a los narcos les encanta la política, ahí se mantienen como si esa babosada fuera cantina de pueblo o chupadero de esquina.

Pero la llegada de Los Zetas ha hecho despertar a los cárteles locales, los cuales no quieren sentirse ni verse desplazados, menos por estos pinches güeyes, y entonces despiertan a cobrar favores, facturas y financiamientos anteriores, so pena de no soltar ni pura estaca este año.

Yo por eso apoyo 100% la discriminalización, despenalización y legalización de la producción, comercio, intercambio y consumo de drogas en Guatemala y en el mundo. Los gringos con Prohibition ya nos dieron un gran ejemplo, y no sé por qué ellos no aprenden de sus propios aciertos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día viernes 07 de enero 2011.