Luces y sombras en la educación


El desafío básico es centrarnos en mejorar el aprendizaje de todos los alumnos.

Verónica Spross de Rivera

El recurso más importante de nuestro país es el humano. La formación a lo largo de la vida permite un mejor nivel de vida a las familias. La educación tiene como objetivo proveer conocimientos, herramientas y destrezas a los educandos que les sean útiles para la vida y para el mundo laboral. El contenido de diversos reportajes sobre la calidad educativa, sumado a los problemas en la asignación de los recursos al Ministerio de Educación, resaltan la necesidad de analizar las luces y sombras del sistema educativo.

Al concluir el ciclo escolar 2010 se encuentran esfuerzos a resaltar, pero también deficiencias que podrían ser corregidas en el corto, mediano o largo plazo. Entre lo positivo puede mencionarse la asistencia de muchos niños y jóvenes a los centros educativos. Se percibe un cambio de cultura, que se traduce en una mayor valoración social de la educación.
Independientemente de que haya un impulso sobre la inscripción escolar por la existencia de las políticas de gratuidad y transferencias a las familias, se percibe una creencia de que la educación contribuye a mejorar el nivel de vida.

Entre las luces puede resaltarse el esfuerzo y compromiso de los padres de familia en apoyo a sus hijos para que estudien y concluyan el año con éxito. Ante la desaparición del concepto de autogestión educativa se carece de una política de participación activa de los padres de familia en la gestión escolar. Sin embargo, muchos padres de familia, a instancias del Director o maestros, continúan apoyando a través de las juntas o consejos escolares, elemento central que deberá ser fortalecido. No debe olvidarse que la escuela es de la comunidad. Ante la carencia de recursos y la importancia de apuntalar el clima de aprendizaje a nivel de escuela, es importante abrir más espacios a la participación y responsabilidad de la comunidad por el mantenimiento y buen funcionamiento de ésta.

Entre lo positivo también puede mencionarse a los maestros que día a día se esforzaron por el aprendizaje de sus alumnos. Las historias de los diez maestros 100 Puntos nos demuestran que en las aulas están sucediendo cosas interesantes. Se están realizando proyectos y prácticas innovadoras a pesar de las condiciones difíciles que muchos de ellos enfrentan. Están cambiándoles la vida a sus alumnos, logrando que se propongan metas altas en la vida, a pesar de que muchos alumnos provienen de hogares desintegrados y de familias de escasos recursos.
Entre las sombras, pueden mencionarse las condiciones difíciles en las escuelas debido a las deficiencias en la infraestructura, la carencia de materiales didácticos, de libros de texto y de recursos para la alimentación escolar que no siempre llegan, o se reciben tardíamente. Sin mencionar la falta de atención a la tecnología y la conectividad. También es negativa la falta de priorización en los programas de calidad educativa.

La falta de continuidad en las políticas, discutida en varios foros durante el año, debe cambiar. La apropiada asignación de los recursos en el presupuesto del Estado a los programas educativos necesarios es fundamental. Desde ahora deberá empezar a discutir el presupuesto para 2012. Deben desaparecer rubros de gasto innecesarios, para destinarle al mejoramiento de la calidad educativa. Si queremos una educación de primera, que permita superar la pobreza y abrirles un mundo de oportunidades a los jóvenes debemos concretar esa agenda de nación que tanto se ha planteado, considerando a los diversos participantes en la educación, fortaleciendo todos los centros educativos, públicos y privados, por cooperativa y en todas las modalidades existentes. El desafío básico es centrarnos en mejorar el aprendizaje de todos los alumnos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 01 de diciembre 2010