Irresponsabilidad fiscal en el Presupuesto 2011

Recordemos, como decía Milton Friedman, no hay almuerzo gratis. Todo gasto del Gobierno, nos guste o no, lo pagamos todos los ciudadanos.

Ramón Parellada

¡Todos los años nos pasa lo mismo! Nuestros diputados vuelven a aprobar un presupuesto para el siguiente año totalmente abultado en gastos y deficitario. Esto es así porque no hay una responsabilidad fiscal que ate las aprobaciones de los gastos a sus respectivos ingresos fiscales. El presupuesto del 2011, como era de esperar, vuelve a ser deficitario y enorme en cuanto a gastos.
Mientras tanto, Guatemala sigue en una espiral de endeudamiento. La deuda interna de Guatemala pasó de Q20,054.9 millones en enero del 2007 a Q35,098.2 millones en septiembre del 2010, un incremento del 75%. La deuda externa pasó de $3,952.5 millones en enero del 2007 a $5,412.4 millones en septiembre del 2010, un incremento del 37%. Esta es la deuda ya ingresada en el país. Aparte está la aprobada que sigue entrando y que considero se incrementará aún mucho más de aquí a fin de año y en el próximo.


¿Por qué este incremento tan fuerte en la deuda? Porque el Gobierno ha decidido no reducir el gasto público. Mientras que todos los ciudadanos de Guatemala se han visto forzados a apretarse el cinturón, el Gobierno sigue gastando a sus anchas. Y lo vemos en las aprobaciones presupuestales. Los presupuestos han tenido mucho más gastos que ingresos tributarios desde el 2007.


Veamos otras cifras. El déficit fiscal ha ido en aumento y por lo que veo de la aprobación del presupuesto para el 2011 seguirá en aumento. El déficit fiscal fue de Q3,771.6 millones en el año 2007, Q4,777.4 millones en 2008, Q9,671.7 millones en el 2009, y a septiembre del 2010 ya llevábamos un déficit fiscal de Q6,337.1 millones con lo que esperaría que a fin de este año alcancemos y posiblemente superemos los Q10,000.00 millones. El presupuesto del 2011 no será la excepción, ya que el congreso aprobó un gasto de Q54.3 millardos. Tendremos suerte si se logran ingresos tributarios de alrededor de Q36 millardos. Esto da una brecha deficitaria entre ingresos y egresos de18.3 millardos (un 50% de los ingresos tributarios).


¿Cómo se cubrirá esa brecha entre ingresos y egresos del 2011? ¿Adivinan? Correcto, con más endeudamiento. Lamentablemente, nuestro sistema político está diseñado para conseguir rentas en el corto plazo y no tiene candados constitucionales que impidan aumentar los gastos indefinidamente ni atarlos a los ingresos aunque así pareciera ser. Tampoco hay un límite al endeudamiento siempre y cuando lo apruebe el congreso. El resultado es una asimetría fiscal (mayores gastos y déficit anuales) y la irresponsabilidad fiscal por parte de quienes aprueban el presupuesto.


Recordemos, como decía Milton Friedman, no hay almuerzo gratis. Todo gasto del Gobierno, nos guste o no, lo pagamos todos los ciudadanos. Ya sean impuestos o deuda, recae sobre los habitantes del país esa pesada carga del gasto del Gobierno que por definición es puro consumo. No hay ni una sola persona que se salve de sufrir esta pesada carga, ni siquiera los que creen que no pagan nada, pues lo hacen al ver disminuidas sus oportunidades de mejora de nivel de vida.


Con estos actos irresponsables de nuestros congresistas, no porque sean malos sino porque los incentivos están dados para que actúen de esta manera, el corto plazo prevalece sobre el largo plazo y los grupos de interés sobre el del resto de la población. El país se seguirá empobreciendo y Guatemala seguirá siendo un país tercermundista.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 02 de diciembre 2010