Escuelas Económicas (1)

La escuela Austriaca y la escuela Keynesiana y la de Chicago en medio

Federico Bauer Rodríguez

Debido a su importancia en la lucha de las ideas, considero que trasladarle a mis lectores una breve reseña de la historia de las Escuelas Económicas, puede ayudar a entender la problemática que estamos viviendo a nivel global. Actualmente tenemos a la Escuela Austriaca y a la Escuela Keynesiana en los extremos, con la Escuela de Chicago en medio, cada una tratando de imponer su tesis.

Pero vayamos al origen de la historia económica: hace varios milenios de años nuestros antepasados dedicaban su tiempo a cazar y recolectar alimentos con el fin de subsistir; pero como algunos animales eran grandes, necesitaron trabajar en equipo con el fin de cazarlos, y para lograr coordinarse tuvieron que aprender a comunicarse por medio de dibujos (grafiti) en las cavernas que habitaban. Así fue descubierto el lenguaje, posiblemente el primer orden espontáneo.Nuestros antepasados también, dentro del proceso de evolución, descubrieron que cuando tenían varios ejemplares de algún animal que habían cazado, o de una fruta que habían recolectado, les era atractivo intercambiarla por un ejemplar de otro animal o fruta para su consumo; i.e., entregar lo que les sobraba para recibir lo que les faltaba –en términos relativos.

Ya en esa época prehistórica las valoraciones individuales eran subjetivas, –de lo contrario no habría intercambio–, y la utilidad marginal de todas las cosas materiales era decreciente. Estos cavernícolas descubrieron que el intercambio voluntario y pacífico generaba bienestar a ambas partes, y así nació el mercado, otro orden espontáneo. El mercado además empezó a estimular la cooperación social por medio de la división del trabajo.Durante varios milenios se desarrolló el mercado directo, hoy llamado trueque, pero cuando alguien no encontraba lo que necesitaba, empezó a cambiar lo que le sobraba por un bien que tuviera valor de cambio, en lugar de valor de uso, para más adelante adquirir lo que le era más valioso.

Estos medios de intercambio indirecto tenían distintas formas - plumas, sal, cacao, cabezas de ganado, etcétera –y finalmente, metales preciosos como el oro y la plata.El adoptar estos medios de intercambio facilitó el desarrollo del mercado y así nació el dinero, otro orden espontáneo, producto de la acción humana pero no del diseño humano.Finalmente, la civilización descubrió otros dos órdenes espontáneos importantes: la moral, esa regla interna que nos guía para vivir en paz con nuestros semejantes, y la sociedad, que por un lado protege nuestros derechos, y por otro lado nos permite colaborar socialmente, con el fin de mejorar nuestra condición, satisfaciendo las necesidades de los otros miembros de la misma.

Todos estos órdenes espontáneos son anteriores a la legislación, la cual debe perfeccionarlos y no adulterarlos, desgraciadamente ese no es el caso en la mayoría de las sociedades.El descubrimiento del dinero generó lo que conocemos hoy como sistema de precios, el cual mide las relaciones entre los distintos productos y servicios. Los filósofos de la Grecia clásica se preocuparon por definir el “precio justo”, y allí nace la preocupación por el estudio de cómo interactúan los distintos factores de producción. La historia del control de precios por parte de los gobernantes se inicia antes de esa época dorada.El estudio de cómo se relacionaban los factores –tierra, capital y trabajo– en un inicio estuvo a cargo de los filósofos, ya que no existía la economía como una Ciencia Social. Sigo la próxima semana.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el día jueves 02 de diciembre 2010.