“La mafia controla Pavón” (Parte II)

“Reos confiesan que en esa cárcel han visto a víctimas de secuestro y a prófugos de la justicia.”

Estuardo Zapeta

Estos extractos fueron tomados de Prensa Libre, domingo 24 de septiembre de 2006, horas antes de la “toma” de Pavón. ¿Cuánto ha cambiado esta “granja de rehabilitación”?

“Los [reos] que tienen abarroterías, comedores u otros comercios, deben pagar al COD Q20 semanales por derecho a tener negocio, más Q30 por energía eléctrica, a pesar de que ésta es del penal y la paga el Estado. Quienes tienen celular de línea o tarjetero pagan Q50. Según investigadores de la Policía, estos aparatos son usados, generalmente, para extorsionar y secuestrar.”

“El COD recibe unos Q600 mil mensuales producto de las extorsiones, y son distribuidos entre Zepeda, que cobra Q200 mil; Alvarado, Q150 mil, y Gudiel Calderas, Q75 mil. El resto se lo reparten los reos que trabajan para el Comité.”

“En Pavón existe estructura social. Quien tiene dinero vive en casa de lujo o vivienda con dos cuartos y champas. El que no posee recursos duerme en bartolinas hacinadas, con el riesgo de ser asaltado o violado.”

“Los terrenos en esa prisión son vendidos por el COD en cantidades que oscilan entre Q4 mil y Q5 mil, aparte del dinero que se invierte en la construcción. El Comité extiende certificados de propiedad de esos lotes que, por ley, pertenecen al Estado. Cuando un reo cumple su sentencia, vende el terreno a otro.”

“Las construcciones se detuvieron desde hace cinco meses [mayo 2006], luego de que el director de Presidios, Alejandro Giammattei, prohibió el ingreso de cemento.

“El COD controla el negocio de la droga que se expende adentro de Pavón, y permite que gran parte de ésta salga de esa prisión. Existen otros dos laboratorios, a cargo de Santos Mauricio Rivas, dueño de una fábrica de calzado, y del colombiano Jorge Estuardo Batres Pinto. Ambos, sentenciados por el delito de comercio, tráfico y almacenamiento ilícito. Batres, alias el Loco, es quien ordena el robo de cargamentos de cocaína, que luego son escondidos en Pavón. Las fuerzas de seguridad detallan que dirige un grupo de sicarios.”

“Para comprobar este hecho, los reporteros de este diario [Prensa Libre] compraron crack, cocaína y marihuana en los pasillos del presidio. Le preguntaron a los vendedores dónde se podía obtener más droga similar, y éstos informaron que en los alrededores de las barras show de las zonas 4, 6, 9, 10, 12 y 18.”

“Los reclusos comentan que en este negocio también se encuentra el coronel Daniel Zelada, quien, según las fuerzas de seguridad, es sospechoso de tener nexos con agentes corruptos del Servicio de Análisis e Información Antinarcótica (SAIA). ´Estos agentes mafiosos roban droga y luego se la llevan a Zelada para que la procese y la redistribuya´, sostiene un investigador.”

“Los expedientes de Presidios dan cuenta de que existe un grupo rival que supuestamente pagaría hasta Q500 mil por asesinar a Zelada. Erick Mayorga Guerra, alias el Chiquitón y miembro de la banda de secuestradores AR-15, es el principal distribuidor y vendedor de droga en Pavón. Trabaja para las mafias.”

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día martes 2 de noviembre de 2010.