Efectividad de los docentes

Los docentes son el corazón de la calidad educativa, por lo que los esfuerzos en la política respectiva valen la pena.

Verónica Spross de Rivera

El seminario internacional de altísimo nivel, organizado por el Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe, PREAL y la Universidad del Valle de Guatemala, dejó mensajes de gran importancia para la agenda educativa local. Los expositores de primer nivel dictaron conferencias centradas en el debate mundial acerca de cómo lograr escuelas efectivas y un sistema educativo centrado en el aprendizaje de los estudiantes.

Barbara Hunt, de la Universidad de Boston, expuso acerca de cómo medir la efectividad del desempeño docente. Indicó que puede usarse el método de valor agregado, entendido como la diferencia de puntaje en las pruebas recibido por los estudiantes entre un año escolar y el siguiente. El gran debate se refiere a cuánto puede incidir el docente en el crecimiento en el nivel de aprendizaje. Comentó que según Hanushek, uno de los expertos en el tema, la calidad de un maestro puede hacer la diferencia en el cambio o crecimiento en el aprendizaje de un año a otro.

Está claro que la efectividad del desempeño docente no se debe medir únicamente a través de las pruebas de rendimiento, hay otros métodos que permiten evaluarlo. Aunque siempre debemos tener en mente que lo principal es monitorear si los niños están aprendiendo. El gran desafío es que el sistema educativo gire alrededor de ese objetivo; esto implica que la comunidad educativa, incluyendo al director de escuela, a los maestros, a los padres de familia y a los mismos estudiantes.

Emiliana Vegas, del Banco Mundial, expuso los avances de un estudio que se ha desarrollado acerca de las políticas docentes alrededor del mundo. Se están comparando sistemas educativos para verificar cuáles logran mejores resultados, con base en las políticas adoptadas. Comentó que los docentes son el factor más importante que incide en el aprendizaje de los estudiantes. El estudio que compara sistemas educativos toma en cuenta los componentes siguientes: Guía e institucionalidad (marco institucional y regulatorio, políticas docentes, financiamiento, manejo de información); y, oportunidades para todos (Desarrollo en la primera infancia, Salud y nutrición escolar, educación inclusiva); aseguramiento de la calidad (Estándares y currícula, evaluación del aprendizaje, etc.)

En cuanto a la política docente, Vegas recomendó fijar expectativas claras, manifestando qué se espera del docente. Asimismo sugirió detallar las metas sobre lo que los niños deben conocer y saber hacer y las metas sobre lo que los docentes deben conocer y saber hacer. Los desafíos que enfrentan los países con menores resultados en aprendizaje incluyen cómo atraer a los mejores estudiantes de la secundaria a la docencia, contar con los incentivos que les hagan permanecer como docentes, prepararlos adecuadamente, lo que requiere programas de formación adecuados e inducción; contar con incentivos en las áreas geográficas de mayor dificultad; fortalecer el rol del director escolar; monitorear los resultados de la enseñanza-aprendizaje. En conclusión, los docentes son el corazón de la calidad educativa, por lo que los esfuerzos en la política respectiva valen la pena.

En el seminario se conoció la experiencia de Fundación Chile con relación al fortalecimiento del liderazgo del director escolar, los programas de capacitación y profesionalización docente de México y la riqueza del programa CETT en Centroamérica y República Dominicana como un programa aplicado a las escuelas con resultados positivos y concretos. Se pueden lograr cambios a nivel de la escuela con las intervenciones adecuadas.


Articulo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 27 de octubre de 2010.