Cómo reducir la pobreza


Ojalá pueda hacerse realidad el mensaje del Enade y que dentro de una década haya menos pobreza.

Verónica Spross de Rivera


Estamos de acuerdo en que la pobreza es un desafío grande para los guatemaltecos. Si no queremos que en nuestro país haya 10 millones de personas pobres en el 2021 tenemos que hacer algo y pronto. De allí nace la idea de centrar el Encuentro Nacional de Empresarios 2010 en la búsqueda de soluciones para la pobreza. Las tres condiciones fundamentales para el desarrollo, según el ex presidente colombiano Álvaro Uribe, son la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social, fundamentada en la unidad que brindan las instituciones sólidas.

Ricardo Hausmann, experto de Harvard, compartió su visión indicando que el combate a la pobreza tiene que partir de la generación de empleos. Esta recomendación es especialmente importante en un país como el nuestro que aún tiene un ingreso per cápita bajo en relación con otros países latinoamericanos como Brasil. No es recomendable copiar políticas que otros países implementan porque sus condiciones de partida son distintas.

Las lecciones de China son valiosas para los países latinoamericanos. Ellos se han esforzado significativamente por captar inversión extranjera, que ha redundado en creación de empleo para millones de personas, que han salido de la pobreza. Las provincias chinas compiten unas con otras, midiendo y comparando el indicador de cuántos empleos generaron a través de la inversión.

En nuestro caso, es necesario revisar la regulación e institucionalidad para reducir y eliminar los obstáculos innecesarios a la inversión. La legislación obsoleta o regulación inadecuada, así como el exceso de burocracia hacen que perdamos oportunidades de captar inversión. La rapidez con que nos movemos en las reformas necesarias puede hacer la diferencia. El país que toma decisiones lentamente o titubea se rezaga frente a los demás. Las condiciones para que prospere la empresarialidad incluyen seguridad, servicios fundamentales para los negocios y la producción como la electricidad, telecomunicaciones, agua, disponibilidad de transporte público para los trabajadores, entre otras.

Comentó Hausmann que hay dos tipos de países: los que hacen pocas cosas y los que hace de todo. El proceso de desarrollo pasa por la diversificación, lo que implica que en un país se pase de hacer pocas cosas a hacer otras cosas; es decir, las mismas que ya se hacían y otras nuevas. Los que hacen de todo hacen algunas cosas innovadoras, distintas a los demás. Sólo se pueden hacer si tienen todas las capacidades que esos productos requieren. Entonces, es importante fortalecer esas capacidades requeridas, en tres niveles: a nivel de las personas (capacitación, educación), producto de una organización que puede ser privada (agua, correo, electricidad) y las que requieren capacidad social (supraorganizacional).

En resumen, Hausmann indicó que no hay recetas mágicas para el desarrollo, sino que es necesario crear un ambiente que puede generar prosperidad y trabajar como sociedad y gobierno para fortalecer las capacidades requeridas para lograr avanzar a un país diversificado. Ojalá pueda hacerse realidad el mensaje del Enade y que dentro de una década haya menos pobreza.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 13 de octubre 2010.