Agenda de libertad

Resaltamos sobre la importancia de la batalla de las ideas.

Federico Bauer Rodríguez

La semana pasada nos reunimos en Buenos Aires varios académicos y algunos políticos, con el fin de actualizar el documento América Latina: Una agenda de libertad.Este foro organizado por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), presidida por José María Aznar, ex presidente del Gobierno español, tiene como objetivo luchar por la superación socioeconómica de América Latina, para lo cual ha elaborado un documento que sirve como guía para el diagnóstico de nuestros problemas: populismo, violencia y pobreza.

El documento nos presenta las respuestas más adecuadas, relacionadas con el uso de los recursos naturales, la educación, seguridad jurídica, estabilidad macroeconómica, reforma tributaria, apertura comercial, y otros temas relevantes, aplicables a los países latinoamericanos.También analiza la relación de la región con EE.UU., Europa, y especialmente con España.Al evento asistimos representantes de 12 países latinoamericanos, y el foro principal contó con la presencia del doctor Aznar, de Antonio Ledezma, alcalde de Caracas (a quien Hugo Chávez le robó el presupuesto y el despacho), de Mauricio Macri, alcalde de Buenos Aires, y de Óscar Moscariello, primer vicepresidente de la legislatura de esta ciudad.

Visitar Buenos Aires es como ir al Disney World de los descontentos, ya que esta bella ciudad está cubierta de grafitti y de pancartas de todos los gremios que quieren algún trato especial del Gobierno. Bastiat nos legó la cita que el Estado es la ficción por la cual todos quieren vivir a expensas de los demás, y aquí se cumple con certeza. Es una lástima que Argentina teniendo la cultura, educación y recursos naturales, no puedan ponerse de acuerdo en un proyecto de Estado que los lleve al primer mundo, como lo está haciendo Chile.

Por su lado, Chile, gracias a una constitución que fue respetada por los gobiernos de izquierda, durante los últimos 20 años, sigue siendo el paradigma de la región en los temas de crecimiento económico y reducción de la pobreza.Colombia, Perú, y parcialmente Brasil, han tenido avances importantes en los temas socioeconómicos, mientras que los países del Alba retroceden en dichos temas por culpa de la polarización que genera el populismo.Todos estuvimos de acuerdo en que Estado de derecho, economía de mercado, democracia, y respeto a las libertades individuales, son los principios que sustentan la civilización occidental.

El islamismo radical, el populismo revolucionario, y el nacionalismo excluyente, son los enemigos de la dignidad de las personas que quieren vivir en una sociedad abierta. También coincidimos en que el Occidente no es una región geográfica sino un sistema de valores universales.Resaltamos sobre la importancia de la batalla de las ideas, y en el compromiso que tenemos las universidades, think tanks, y fundaciones, de realizar la difusión de las mismas con la mayor eficacia. Por supuesto pasarle a la población el mensaje que para tener seguridad, educación, salud, y otros compensadores sociales, hay que producir los recursos primero, es tarea más difícil que vender un proyecto social basado en la manipulación monetaria y el endeudamiento.

En mi columna anterior traté de contrastar el caso de las naciones que producen primero y gastan después, con el caso de las naciones, con gobiernos irresponsables (generalmente de izquierda), acostumbrados a los malabarismos fiscales, que ahora están pagando las consecuencias.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el día jueves 21 de octubre 2010.